La trigésima primera edición de Villa Rock, celebrada el miércoles 1 de abril en Rock and Chopp y considerada de interés cultural por parte de la Municipalidad de Villarrica, consolidó una vez más al festival como uno de los pilares del rock en el interior del país.
La difícil tarea de romper el hielo le tocó a la joven agrupación EUFONÍA que irrumpió con una sutil instrumental creando esa atmósfera de expectación y poder; con arreglos cuidadoso pintaron al detalle lo que se venía más adelante; elegante y enérgica presentación que dio trabajo extra a los encargados de boletería porque, por acá pues, nosotros escuchamos desde afuera.

Un conocido de la casa, Gustavo Sánchez-Haase se puso la capa y se convirtió en ONE-MAN BAND para traernos una propuesta minimalista y efectiva; se sumó el segundo en la ecuación y se completó así la presentación anunciada: TWO-MAN BAND, dos músicos y una química impecable para llenar el espacio con blues-rock crudo y auténtico; quién necesita una filarmónica cuando se tiene a dos genios en escena?

Llegó el turno de una banda ficticia creada por “el teniente” que se hizo realidad en la tarima de Villa Rock: TENIENTES entró en escena con un derroche de fuerza y crudeza sónica invitando a mover las cabezas y dejar bien claro su calidad de banda tributo a dos almas que dieron vida a la escena del rock y el metal guaireño; seguro quedaron tan satisfechos como el público en “general”.

Una pequeña pausa para la declaración municipal, algunas palabras de los exponentes de la vieja escuela y protagonistas del nacimiento de Villa Rock allá por 1995 y los primeros sonidos de KILLER QUEENS que, como el año pasado, aportó su cuota de frescura y actitud, con un sonido contundente que invitó nuevamente a los asistentes a sumergirse en los compases bien marcados de clásicos y propuestas nuevas; el público quería más pero la dictadura del tiempo fue cruel.

Cnel. Oviedo nuevamente bien representada en escena, CRIMSON STEREO se presentó sumando capas progresivas, melódicas y envolventes, con sonido afilado y mucha energía escénica, conectó de inmediato con los más jóvenes presentes haciendo temblar el recinto que quedó pequeño ante tanta afluencia.

Luego del vendaval de adrenalina era momento de la dosis exacta de dopamina administrada con los acordes matemáticos del último material de ENCRUCIJADA puestas en escena, ejecutadas con calidad, técnica y precisión; riffs potentes y una presencia escénica que equilibraba la grilla entre experiencia y propuestas de nueva generación; luego de unas canciones que invitaban al trago y a la reflexión metieron quinta y de vuelta todo el público a vibrar.

Personalmente, uno de los más esperados de la noche gracias a sus hits en Radio Lata Parará, NORTON 52 entró a escena con pulso alto y demoledor, con un set compacto y directo donde su potencia instrumental y presencia vocal se impuso sin necesidad de artificios confirmando su lugar entre las bandas locales más consistentes con una presencia escénica arrolladora; de vuelta, la tiranía temporal nos impidió escuchar y vibrar más.

MOMBYRY GUIVE, cómo explicar esta presentación en vivo… veamos… en la vida cotidiana son Bruce Banner pero se convierten en Hulk cuando desde lejos vienen a conquistar el entablado; en un momento determinado la ira sónica del vocalista posa su mirada en el público mientras escupía su furia al son de su música y, sinceramente, uno no sabía si salir corriendo o, estoicamente, seguir allí rompiendo; hicieron vibrar Villa Rock interpretando temas propios demostrando que es una banda que llegó al público que coreaba los estribillos de sus himnos cerrando su repertorio con un clásico.

Entregada la posta por este servidor sube al escenario ROCK DEALER, el Power Trío liderado por Cabañita que participaron por segunda vez en el Villa Rock interpretando temas propios que hablan de la realidad social, cerrando con un clásico de la renga, El Rebelde; potencia y carisma escénica que instó al público a pedir más.

RUIDO ASTEROIDE, un proyecto indie interpretando clásicos de la música de ese género más un tema propio; una vez más el proyecto Indie demuestra que tiene su público fiel que vibraron y cantaron todos los temas de esta banda. 
ROTTEM BAND, Desde la ciudad del hechizo Caazapá demostró que es una banda convocante con un público que esperó hasta el cierre para verlos; interpretaron clásicos del rock en Español y cerró el Villa Rock 2026 dejando a un público pidiendo más, rompiéndose finalmente los treinta minutos por banda y duplicando el deseo de los asistentes de que el festival aún no acabara.

Con esta edición 2026, Villa Rock ratificó su compromiso con la escena musical local y regional, demostrando que el rock del interior no solo resiste, sino que se renueva con autoridad, emoción y sentido de pertenencia. Queda la expectativa por las sorpresas que traerá la próxima edición. Hasta entonces, el rock sigue vivo en Villarrica.
Por: Arturo Bogado
Ph: Arnaldo Espinola
