El 1 de agosto de 2026, una jornada inolvidable dentro del metal nacional del Paraguay, no solo por el impecable espectáculo brindado por las 9 bandas nacionales en escena, sino por el profundo significado emocional que conllevaba aquel encuentro.

Siendo las 19hs, el arranque con Black Fire ya demostraba la alta calidad musical que nos esperaba esa noche, la banda se afianza en cada presentación y van ganando terreno a pasos agigantados.

Khyron demostró una vez más, que sigue siendo una maquinaria de precisión muy bien ajustada, la banda anunció que se vienen los festejos por los 30 años y que este era un evento especial para ellos.

Batallón, hablando de maquinaría ajustada, los embajadores de la República de Luque no defraudaron y presentaron un set compacto y arrollador dejando bien en claro que la banda está pasando por su mejor momento.

Steel Rose venía de una larga pausa, cosa que no se notó en absoluto y por el contrario, la banda sonaba muy ajustada, destaque especial para los invitados Pablo Valenzuela de “Sadistic Art” y Josema González de “Kuazar”, quienes brindaron el toque especial que coronó una excelente presentación.

Sadistic Art o la brutalidad en escena, la precisión y la energía se contagiaba y llegaba al público que devolvía esa energía transformada en mosh, Los machaques de guitarra y una voz de ultratumba, marcaban la potencia indiscutible de esta banda.

Mythika arrancaba con “La amarga plegaria” y eso era sólo el principio, uno tras otro se vinieron los clásicos de la banda poniendo el toque melódico a la brutal jornada.

Llegó el momento de ver a Hikuai, banda que llamó poderosamente mi atención desde el primer tema, fue la primera vez que los vi y quedé grata y absolutamente sorprendido, deseo que este sea el inicio de una larga y gran carrera.

Posteriormente se vino Wisdom, banda que tiene ese “algo” que sorprende en cada show en vivo, suenan una trompada en todos los escenarios que pisan, destaque especial para “Sabrina Nogues” quien se encargó magistralmente del bajo.

El festival se tenía que cerrar con brutalidad y no podía ser de otra manera, Abbadon llevó la energía al tope y se encargó de mantener la conexión con el público hasta el último acorde, destaque especial a la participación de Gallo de “Khronus” en el tema “Muerte Lenta” .

Más de 6hs de metal nacional sin desperdicios y el encuentro de varias generaciones de una misma familia.
Casi al final de la jornada decidí pasar al camerino y la atmósfera cambió por completo, ese lugar estaba impregnado de una energía indescriptible, los músicos y allegados estaban allí y Oscar estaba con ellos, definitivamente la vivencia superó lo terrenal y se podía percibir el eco inconfundible de sus carcajadas y la complicidad de sus bromas. Oscar había soñado todo esto y la música sirvió como un puente para lograr aquel sueño.

Latapara Fest 2026 fue la confirmación de que los grandes sueños no terminan con la ausencia física, y de que esa noche, en ese camerino, Oscar celebró el triunfo junto a todos los suyos.
Este es un tributo a la memoria y al legado de Oscar “Facha” Esquivel.

Por: Richie Vidaurre.
Photos: Caminante Rockero.
La voz de Valeria, su frontwoman, te transporta directo a callejones oscuros de Milán, Castilla, Birmingham o a aquellos paisajes escandinavos donde el sol no molesta y el frío acompaña el dramatismo. El sonido fue aplastante, preciso, oscuro y elegante. Como frutilla del postre, invitaron a Julio Franco (Mythika) para cantar un tema juntos. Brutal cruce de mundos, de esos que te sacan una sonrisa debajo del calor infernal.
Luego fue el turno de Mythika, quienes subieron también puntuales, otro milagro digno de invocación, y dejaron claro que los leones fernandinos tenían un solo objetivo: aplastar al público sin misericordia.
Momento especial fue el estreno en vivo de su nuevo single “Jasy Jateré”, que personalmente me emocionó muchísimo. Fue como rendir un examen de Algoritmia 4, pero con los ojos cerrados, un walkman a todo volumen y cero miedo al error. Power metal como debe ser: honesto, potente y sin pedir permiso.
Para cerrar la noche subieron los legendarios Wisdom, y desde el primer segundo dejaron claro por qué son una banda for export. Profesionalismo total, versatilidad escénica y una atmósfera que hizo que la oscuridad se adueñe de Voudevil.
El final fue épico: “Perry Mason” de Ozzy Osbourne como homenaje inesperado. Wisdom invitó a todos los vocalistas de las bandas anteriores a subir al escenario para cantar juntos. Un cierre que ni el mismo Ozzy se hubiera imaginado. Telón abajo, almas encendidas, gargantas secas y ganas de más.






El repertorio fue abrumador, destilaron energía y rabia, agresividad y potencia, unos cuántos manes que estaban enfrente pudieron también enchufarse a la energía que parecía tener radiación en cada riffs o golpe de batería y bajo, se armó un mosh-pit brutal en tantos pocos metros cuadrados, y la conexión banda-publico fue increíble, me trasladó por momentos a esa época del tour Family Values del ’98 en EEUU, donde el público rompía todo lo que había a su alrededor, bueno, algo así fue lo de anoche pero sin romper nada, sino romper el frio de la noche y encender el calor de la banda.

















