Estuve pensando qué escribir sobre Ferky.
Y la verdad es que cuesta… porque hay demasiado para contar y uno no sabe por dónde empezar. Muchos lo conocieron en un solo ámbito, pero lo cierto es que dejó huellas en muchos lugares de esta vida, o este viaje, como cada uno quiera llamarlo.

Para Ferky, la música no era solo un escape. Era una forma de plantarse, de decir “acá estoy yo, acá estamos nosotros”. Los que no seguimos moldes, los que no encajamos en etiquetas, los que no vivimos según lo que suena en la radio o los que no hacemos lo que la sociedad espera de nosotros.
Era parte de una generación que encontró en el heavy metal un refugio, pero también una forma de entender que la rebeldía no es solo estética sino también es política, también es compromiso.
En los finales de los años 90 Ferky ya estaba militando en el Movimiento de Objeción de Conciencia (MOC), desde sus inicios.
Eso dice mucho. No era solo actitud, era coherencia. Sí, esa coherencia que cada uno conoció de Ferky él lo forjó con disciplina y compromiso porque ya se organizaba con otros jóvenes para modificar a través de la acción la realidad que nos duele, nos molesta y nos rebela. Era alguien comprometido con su país, con los derechos humanos, con una forma de vivir que no se negocia.
Como gestor cultural, dejó un legado enorme, aunque probablemente nunca sea del todo reconocido. Primero, porque nunca lo buscó. Y segundo, porque eligió el lugar más difícil donde desarrollar su tarea, que es lo que podríamos denominar el fondo de los fondos, o de los bajos fondos del underground. Ese espacio donde no importan el dinero ni las modas, sino la amistad, la camaradería, la hermandad headbanger.
Ahí estaba él. Siempre.

Fue organizador y productor de innumerables conciertos y festivales con su querida «Metal Aliance», sosteniendo una escena que existe gracias a personas como él. Siempre apoyando, siempre presente, siempre empujando.
También era un oyente fiel de LATAPARARA. Siempre estaba atento, enviando mensajes, apoyando cada programa, acompañando desde “el otro lado”, porque Ferky era así, ocupaba todos los espacios del underground, incluyendo este proyecto que tiene impregnado su espíritu de divulgación de la cultura del rock y el metal.
Sus amigos lo recuerdan como un melómano total, amante del rock y el heavy metal, pero también como alguien que sabía dar ánimo, que transmitía tranquilidad, que estaba ahí cuando hacía falta. Un tipo positivo, incluso en los momentos difíciles.
Ferky siempre decía que uno debe hacer lo que uno quiere porque la vida es efímera.
Y él vivió así.
Su última presentación fue el domingo 18 de enero, con su banda BLUESTONE, en el PENTAMUSIC FEST. Subió al escenario como siempre, descontracturado, con su botella de Red Label, con esa voz rasposa que parecía el rugido de algo indomable.
Porque él era eso, indomable, rebelde, auténtico hasta los huesos. Siempre desafiando las formas, siempre incomodando a una sociedad que muchas veces prefiere la superficialidad.

De ese día recuerdo una anécdota muy simple, pero que hoy me quedó grabada. Nos cruzamos cuando él subía al escenario y yo bajaba, después de tocar en un homenaje a Chester Swann en el mismo “PENTA”. Me dijo: “No había admirado tanto como hoy la letra de ‘Yo no me arrastro». Qué loco estaba este Chester”.
Qué ironía. Porque esa canción parecía escrita para Ferky.
SIGAN ARRASTRÁNDOSE (CHESTER SWANN)
Voy caminando en la madrugada
Por esas calles de la ciudad
Me encuentro solo, estoy reventado
No tengo un mango para morfar
Melena al viento, guitarra al hombro
Bolsillos llenos de libertad
Busco un amigo que tenga onda
Y me haga pata para volar
No tengo nada, pero soy libre
Me siento dueño de la ciudad
Mi facha rara provoca insultos
Cuando la gente me ve pasar
No ven sus vicios ni sus miserias
Sólo reparan en los demás
Yo estoy muy alto ¡Pobres gusanos!
¡Yo no me arrastro, puedo volar!
En vuestro mundo todo se vende
Amor, amigos y dignidad
Judas modernos, del oro esclavos
A mí jamás me podrán comprar
¡Y se proclaman hijos de Cristo!
¡Habráse visto desfachatez!
Por cinco reales matan a un hombre
Venden la madre, compran la ley
Oh, gentes nada que ver
Sigan arrastrándose!
Lenguas largas, cabellos cortos
Moral en venta o en alquiler
Oh, gentes nada que ver
Sigan arrastrándose!
Limpios por fuera, sucios por dentro
Es de rameras su proceder
Sigan arrastrándose!
Sigan arrastrándose!
Sigan arrastrándose!
Sigan!
Sé que hay muchas cosas por decir de él, pero creo que una síntesis de su vida es esta:
Ferky no se arrastraba.
Ferky volaba.
Y así lo vamos a recordar.
Hasta siempre Fernando Aguilera

Por : Geté

1 comment
Que hermosa dedicatoria para mi amado esposo que descansa en paz, muy agradecida a todos por tanto cariño que le tienen y un gran respeto hacia él, hasta siempre amor de mi vida ♥️